Localiza tu producto

Luz
La experta en salud y belleza
Volver
POST_primavera_mayo_836X400
Sobrevivir a la primavera es fácil si sabes cómo
20 de mayo de 2016
Luz

Para muchos y muchas, esta época es una de las mejores del año: suben las temperaturas, aumentan las horas de luz al día, nos vestimos más acorde a la situación y comenzamos a hacer más vida fuera que dentro de nuestras casas. Pero lo que para unos es una delicia, para otros constituye una auténtica pesadilla a causa de algunos problemas que, por típicos, no dejan de ser muy molestos. Por eso aquí está vuestra amiga Luz para aconsejaros cómo sobrevivir a la época primaveral.

Astenia primaveral


FB_Astenia_primaveral_500x500

No falla: es llegar la primavera y empiezas a notar los síntomas:  apatía, fatiga física y psicológica, somnolencia, irritabilidad… ya puedes darle la bienvenida a la tan temida y molesta astenia primaveral. Para los que no lo sepáis (¡qué suerte!) la astenia es el citado conjunto de síntomas que afectan a la mitad de los españoles aproximadamente y que se producen, principalmente, por el cambio horario y el aumento de horas de sol. Normalmente la astenia desaparece en un par de semanas, pero si quieres combatirla más eficazmente, con hacer ejercicio regularmente, cuidar la dieta (sobre todo la cena: que sea ligera) y descansar las horas adecuadas, te aseguro que se irá tal y como vino, y ni te enterarás.

Alergias

 FB_alergias_500x500

 Tristemente, para muchas personas las alergias son los protagonistas indiscutibles de la primavera. Unos protagonistas muy molestos, todo sea dicho. Así, para combatir los estornudos, la picazón en garganta y ojos, la congestión y los demás síntomas de la alergia, es necesario que tomes ciertas precauciones. Lo primero, evita mantener las ventanas de tu casa abiertas, pues la corriente podría afectarte. Usa humidificadores, no salgas de casa sin gafas de sol y, sobre todo, evita salir a la calle en los momentos en los que el polen está más presente (entre el amanecer y el atardecer). Y paciencia. Mucha paciencia.

Operación Bikini y dietas exprés

FB_Operacion_Bikini_y_dietas_500x500

Como cada año, y después de un invierno de dieta hipercalórica para combatir el frío (y por gusto, todo sea dicho), nos entran las prisas y nos entregamos en cuerpo y alma a dietas exprés para perder esos kilitos acumulados durante el período invernal. Para que lo sepas: la llamada “Operación Bikini” debe empezar antes de verano. No hay dieta milagrosa, sino dieta sana y adecuada, además de ejercicio. No obstante, hay cosas que pueden ayudarte: no te saltes comidas; no piques entre horas (si te mueres de hambre, prueba a comer fruta); no tomes bebidas con gas; bebe mucha agua e infusiones que sean diuréticas, como el té verde. Y, aunque no lo creas, descansa lo suficiente, pues dormir poco y mal te hará engordar.

Sobreexposición al sol

FB_Sobreexposicion_al_sol_500x500 

A todos nos pasa: en cuanto los primeros rayos de sol son lo suficientemente fuertes, nos lanzamos raudos a tomar los primeros baños de sol de la temporada. Y, aunque pensemos lo contrario, no es la mejor de las ideas. Desde hace años, dermatólogos y médicos vienen advirtiendo  de que el sol de primavera es el más peligroso de todos para la piel, por lo que nuestra percepción sobre la temperatura no debe llevarnos a error: debemos protegernos igualmente con ropa, visera y cremas protectoras. ¡Especialmente los niños! Actuando con inteligencia podrás empezar a broncearte sin peligro alguno para ti y tu familia.

Ansiedad


FB_Ansiedad_500x500

Al igual que la tan temida astenia, la llegada de la primavera puede traer consigo alteraciones y trastornos emocionales. ¿Y esto por qué? Todo depende del grado de sensibilidad de cada uno a los cambios ambientales, los cuales pueden provocar estrés y ansiedad en lugar de alegría, optimismo y bienestar. Si perteneces a este último grupo de personas, hay algunos trucos caseros para intentar prevenir y paliar los efectos de la ansiedad primaveral: infusiones relajantes, ejercicios de respiración y una buena alimentación pueden perfilarse como tus grandes aliados para combatir este mal. Pero sobre todo, escucha a tu cuerpo y ten una actitud positiva, pues en la mayoría de los casos este tipo de trastornos no presentan mayor gravedad que alguna crisis pasajera. En tu mano está reducir sus efectos al mínimo. ¡Y a disfrutar!