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Estilos de vino y cómo se hacen
08 de enero de 2021
Gala

El vino tiene mucho que ver con tu propio estilo. Antes de cada cosecha, los enólogos deben decidir qué dirección tomarán para producirlo. Así que hoy vamos a hablar de los tipos de vino más importantes, que son el resultado de las diferentes técnicas de producción que tienen los enólogos.

Se clasifican en 9 categorías distintas según su cuerpo, color y otros atributos. La lista incluye todos los vinos tintos, blancos, rosados, espumosos y de postre, y puedes usar esta categorización para ayudarte a escoger un vino para combinar con la comida que hayas cocinado o que vayas a pedir en el restaurante.

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  1. VINOS TINTOS DE CUERPO ENTERO

Los vinos con cuerpo tienen más taninos y son más ricos en contenido alcohólico. En nariz, los vinos tintos con cuerpo poseen un aroma que recuerda a diversas especias, cueros y frutos negros, como guindas. Por muy poderosos que sean en general, debes combinarlos con alimentos de igual fuerza, como un buen bistec jugoso. También debes servirlos en vasos de tazones grandes para capturar completamente sus aromas y sabores.

Para hacer un vino tinto con cuerpo, primero debe comenzar con uvas rojas oscuras de piel gruesa, como Cabernet Sauvignon y Refosco. Después de la primera fermentación, puede tener lugar una segunda fermentación adicional, esto da como resultado un mayor nivel de ácido láctico, lo que le da al vino un sabor más completo y cremoso.

  1. VINOS TINTOS DE CUERPO MEDIO

Los tintos de cuerpo medio son más conocidos por ser un gran acompañamiento para casi cualquier comida. Si no te gustan demasiado los vinos con cuerpo, también puedes combinar los tintos de cuerpo medio con alimentos más pesados. Esto lo convierte en una excelente alternativa para maridar con un sabor fuerte o una comida rica en grasas. Por lo general, un vino tinto de cuerpo medio tiene una acidez moderada, una cantidad media de tanino y un aroma predominantemente afrutado que se asemeja a los frutos rojos. La plenitud de su cuerpo está nuevamente influenciada por la fermentación, el clima y la posible crianza en barrica de roble.

  1. VINOS TINTOS CON CUERPO LIGERO

Los tintos más claros se elaboran con uvas más brillantes, de piel más fina y son los que tienen menos taninos. Aun así, se pueden combinar con muchos alimentos, como el queso. Esto los convierte en una excelente alternativa si no te gusta el sabor áspero de los taninos y el sabor audaz de los vinos con cuerpo.

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  1. VINOS ROSADOS

El término medio entre el vino tinto y el blanco se llama Rosé, tu vino de verano perfecto. El rosado combina perfectamente con alimentos más picantes, como la comida tailandesa o la mexicana. Es mejor si lo sirves frío para resaltar su delicioso sabor afrutado. El sabor varía desde fresa y frambuesa hasta melón y notas cítricas, según la región y la técnica de producción.

Los rosados se elaboran mediante una maceración muy corta. Esto se hace dejando que el vino repose con la piel de las uvas tintas durante unas horas hasta que adquiera un bonito tono rosado. Si el vino se dejara con los hollejos por más tiempo, el resultado sería un vino tinto adecuado.

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  1. VINOS BLANCOS CON CUERPO

Suelen ser vinos que han pasado por una crianza en barrica de roble y una segunda fermentación. Los vinos blancos con cuerpo se distinguen por sus notas distintivas de vainilla y coco y combinan maravillosamente con mariscos, como langosta, risotto con espárragos, aves y quesos variados.

  1. BLANCO LIGERO

Vinos secos y crujientes que son una elección privilegiada para quienes disfrutan de un toque de vivacidad en la lengua. Los disfrutarás al máximo en climas cálidos junto con una ensalada fresca o sushi.

  1. VINOS BLANCOS AROMÁTICOS

Vinos que endulzan nuestra vida. Lo que los diferencia del resto son sus notas perfumadas florales y afrutadas. Con frecuencia se elaboran con algo de azúcar residual para equilibrar su acidez o amargura que de otro modo serían agresivas.

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  1. POSTRES Y VINOS FORTIFICADOS

Estos vinos son más dulces, pero tienen un menor grado de alcohol. Estos se llaman vinos de postre. Los enólogos pueden luego fortificarlos agregando licores y aumentando la cantidad de alcohol. El resultado es un vino dulce y fuerte por eso es mejor si lo consumimos en pequeñas cantidades.

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  1. VINOS ESPUMOSOS

Hasta el día de hoy el vino espumoso sigue siendo la opción más popular para celebrar el triunfo o lamentar el fracaso, como el champán.

Si se elabora por el método tradicional, las burbujas en el vino espumoso son consecuencia de la fermentación secundaria en una botella o tanque de acero.

Para explorar mejor los diferentes estilos de vino, te recomendamos que acudas a tu tienda local de vinos o disfrutes de una experiencia única como una cata de vinos.  Quizás descubras una nueva pasión.

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